Hoy compartimos con enorme orgullo el resultado de nuestra primera participación en la confección de una alfombra del Corpus Christi.
Un trabajo realizado con ilusión, esfuerzo y mucho cariño, que rinde homenaje a los 21 municipios de Gran Canaria y a los elementos que forman parte de su identidad, su historia y sus tradiciones.
Ha sido una experiencia inolvidable que nos ha permitido aportar nuestro pequeño granito de arena, a una de las manifestaciones culturales más bellas de nuestra tierra.
Tratando de que preferiblemente utilizáramos elementos naturales desde el gofio al café, desde legumbres a flores, desde la sal al serrín, nos unimos a esos valores compartidos de sostenibilidad, identidad cultural, sociabilidad y vínculo con el territorio unido a los símbolos de creatividad artística colectiva, participación ciudadana y transmisión intergeneracional de conocimientos.
Gracias a la Asociación de Alfombristas de Arucas por la invitación, a todo nuestro voluntariado que lo hicieron posible y a quienes nos brindaron su apoyo.
Porque cuando se trabaja desde el corazón, las raíces florecen.
