Salsipuedes llama la atención en Lanzarote y La Graciosa con un mensaje claro, sentido y compartido por los lugareños.
Mil gracias por la cálida acogida recibida en esta nueva etapa de nuestro recorrido por las islas.

En enclaves tan especiales como Famara y Caleta del Sebo, late la memoria de generaciones que han vivido en armonía con el mar, la tierra y el viento. Son lugares que nos recuerdan que el respeto por la historia, la identidad y el legado de quienes nos precedieron es un compromiso irrenunciable. Por eso, reiteramos la necesidad de ser firmes frente a las invasiones, masificaciones y alteraciones que amenazan su esencia. La sostenibilidad y la conservación de un medio ambiente puro, que nos brindan estos parajes únicos, deben estar siempre en el centro de cualquier acción presente y futura.

Nuestro agradecimiento sincero a los colectivos que nos acompañaron, a todas las personas que se acercaron para conocer, compartir y empatizar con el trabajo de nuestro voluntariado, así como a la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, que nos brinda la oportunidad de llevar este mensaje a todos los rincones del archipiélago.
