UN SIGLO DE IGLESIA, CIEN AÑOS DE HISTORIA
La «catedral» de Arucas es un símbolo para esta ciudad, pero también un testigo del recorrido del tiempo y de la historia de la ciudad norteña y de Gran Canaria.
Una obra trabajada, investigada, documentada e incluso de recuperación de datos inéditos, que abarrotó la Iglesia varias veces (diciembre 2009), obligando a repetirla tres meses después (marzo 2010), y que también se convirtió en histórica por ser sede por primera vez de una representación teatral contando incluso con el párroco como actor.
De todas formas, este dato no debe tomarse al pie de la letra pues Salsipuedes siempre insiste en proclamar que no hacen teatro, sino que intenta transmitir en un formato escénico la realidad y vivencias de otros tiempos, la transmisión cultural-histórica de un pasado que no debe olvidarse, por lo que transmite, por lo que significa.
En una línea argumental que comenzaba con el nacimiento de una niña (María Ladrillo) el mismo día que se ponía la primera piedra de la actual Iglesia, se recorría la historia de una ciudad, de una isla, pero también de una Iglesia, con sus cinco párrocos, con sus vivencias y el paralelismo de los momentos sociales que se vivían.
Sin lugar a dudas, una obra histórica donde la Parroquia abrió sus puertas, sus rincones, sus pasillos desconocidos, sus torres inacabadas, sus conductos para los pétalos que marcaron el final de la obra, pero sobre todo para darle un homenaje a todo un pueblo que ha vivido al cobijo de su catedral.