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Castañera

Las castañeras, cuya figura se remonta al siglo XIX, eran mujeres maduras que, año tras año, buscaban un refugio donde guarecerse los meses más crudos del invierno para vender castañas, que antes no sin un esfuerzo y sacrificio habían obtenido de la zona de cumbres y medianías, preparándolas para su posterior asado en época de Difuntos y Navidad, con su asador a cuestas, para obtener unas pocas monedas por los cucuruchos de papel donde las ponían, que nos calentaban las manos del frío de la calle. Arropadas para soportar las bajas temperaturas volteaban, una y otra vez, las castañas crujientes y saltarinas.